Archive for diciembre, 2010


OPTA POR VIVIR

A pesar de tener todo el derecho de estar enojado,
tienes todas las razones necesarias como para dejarlo pasar.

Porque dejando de lado el enojo,
haces más lugar para la felicidad.

A pesar de que tu primer impulso podría ser desquitarte,
lo más probable es que te sientas mejor
una vez que te hayas reconciliado
y hayas perdonado.

Después de todo,
si te han lastimado,
prolongar el dolor por tus propias acciones
y actitudes carecería totalmente de sentido.

A pesar de que el mundo
sea a menudo cruel e injusto,
eso no tiene que deprimirte.

Cuanto más plenamente y de buena gana aceptes las cosas
tal como son,
más fuerza tendrás para mejorarlas.

A pesar de que muchas cosas serán frustrantes y molestas,
siempre puedes decidir responder con paciencia y amabilidad.

Haciéndolo,
estarás edificando fortalezas al tiempo que
concentras tu energía en una dirección más positiva y
productiva.

A pesar de que las cosas podrían
no marchar como querrías,
puedes seguir avanzando en dirección a tus propias elecciones.

El éxito
no depende tanto
de que te sea dado lo que deseas,
sino de que te conviertas
en la mejor versión de ti mismo
que podrías llegar a ser.

A pesar de que la vida tenga sus contratiempos,
decepciones
y tragedias,
todo ello palidece al compararlo con las nuevas oportunidades
que aparecen a cada instante.

Tu niño interno….

Habla hoy con el niño interno que todos llevamos dentro de sí, todos fuimos lastimados de niños o sufrimos decepciones, por las expectativas que teníamos de recibir un amor incondicional. Como adultos, tenemos que entrar en contacto con el niño lastimado y asumir la responsabilidad por él, cuidándolo y vendando sus heridas. Pero no podemos detenernos en el niño lastimado, sino que debemos dejarnos guiar por él hacia el divino niño que, también, está dentro de cada uno de nosotros.

El divino niño es una imagen que representa el verdadero yo, y que sabe exactamente lo que es correcto para nosotros, pues ya en la niñez nos mostró caminos y nos hizo encontrar un lugar seguro, en medio de lo desconocido, del desamor y de la incomprensión. La navidad nos hace recordar al divino niño que hay en nosotros, quien se aferra, en medio de la frialdad y la soledad, a mi singularidad y confía en que hay algo divino que sólo podrá ser expresado por mí.

Este es el mensaje de navidad: en el fondo de tu corazón llevas un divino niño, y cuando escuchas tu corazón, percibes con exactitud qué es bueno para ti, qué es correcto para ti y qué cosas cargas solamente porque otros te las han dicho. únicamente cuando entres en contacto con el divino niño que hay en ti, tu vida se tornará auténtica y recibirá algo de la liviandad que caracteriza a los niños.

El niño lesionado que hay en ti puede confiar en el divino niño, en la huella que lo conducirá, también hoy, a la vida y a la felicidad verdadera. Este es el alegre mensaje del niño en el pesebre, del Dios que llegó a nuestra vida humana.

Recuerda siempre:

Ser tan fuerte que nada pueda perturbar tu paz.
Hablar de felicidad y prosperidad a toda persona que conozcas.
Hacer que todos tus amigos sientan que hay algo de valor
dentro de ellos.

Mirar el lado bueno de todas las cosas y hacer que este optimismo
se haga verdadero.
Brindarte a cada criatura viviente que halles a tu paso,
con una sonrisa.
Pensar solo lo mejor, trabajar para lo mejor,
y esperar solo lo mejor.

Porque tu eres :

Demasiado grande…para preocuparte
Demasiado fuerte para temer,
Demasiado noble , para encolerizarte,
Demasiado estable, para no tolerar las dificultades.

Sonrie siempre y no olvides :
El pesimismo conduce a la debilidad,
el optimismo , a la fortaleza

¡¡¡ Que tengas un buen dia !!!

Señor…

..Señor:
Quisiera
Armar en estos
días
Un árbol dentro de mi
Corazón
Y colgar en lugar de regalos
Los nombres
De todos mis amigos. Los de cerca
Y los de lejos. Los de siempre y los de
Ahora.
Los que veo cada día, y los que raramente
Encuentro
Los de siempre recordados, y los que aveces se me
Olvidan
Los constantes y los inconstantes. Los de las horas
Difíciles, y los de las horas alegres. A los que sin querer
Herí, sin querer me hirieron. Aquellos a quienes conozco
Profundamente, y aquellos a quienes conozco apenas por sus
Apariencias
Los que me deben, y a quienes debo mucho. Mis amigos humildes
Y mis amigos importantes. Los nombro a todos y a los que pasaron
Por mi vida
Un árbol de raíces profundas para que sus nombres nunca sean arrancados
De mi corazón, y que al florecer el año próximo traiga esperanza, amor y paz,
Y en Navidad, Señor, nos podamos encontrar para compartir uvas de
Esperanza
Poniendo un poco
De felicidad en aquellos
Que todo lo han perdido
FELIZ NAVIDAD