Cuando estamos solos buscamos encontrar nuestra pareja ideal, nuestra media naranja; pero cuando encontramos alguien con quien compartir, en poco tiempo empiezan a aparecer los conflictos, muchos de ellos causados porque nos relacionamos desde nuestro pasado.

Cuando nos enamoramos vemos a nuestra pareja como la persona más perfecta, y es así porque la estamos viendo desde nuestro corazón, en su esencia, que es pura, perfecta y transparente. Cómo hacer para que esa magia perdure?

Empecemos por reconocer que en nuestras relaciones siempre nos movemos entre el Miedo y el Amor.

Si estamos en el miedo tendemos a ser inseguros, sumisos, dependientes, o pro el contrario, nos volvemos controladores, celosos, posesivos.

Cuando estamos en el amor somos seguros, libres, cariñosos, no dudamos.

El miedo atrae hacia nosotros lo que más tememos, las heridas de la infancia que aún no hemos sanado se encargan de hacer que nuestras historias dolorosas se repitan Al comienzo de la relación todo es hermoso, cada uno muestra al otro sus mejores cualidades, luego cuando se descubren las respectivas limitantes, empieza la decepción. Sin embargo, cuando hemos sido auténticos no corremos el riesgo de tener sorpresas.

Plagas en la Relación de Pareja

Cuando permites que alguna de estas se apodere de tu relación, corres el riesgo de que tu relación tambalee.

1.      El Análisis.

Si intentas analizar, evaluar, pensar, dar vueltas, planear, tratar de entender, discutir sobre todo y nuevamente volver a analizar, estás sometiendo tu relación a la rutina y la monotonía de la mente. El amor no se puede analizar ni entender, pero te da la sabiduría y la seguridad necesaria para que des a la mente la importancia que se merece.

2.      Los Juicios.

Si olvidas que todos somos perfectos y sólo encuentras “defectos” o cualidades negativas en tu pareja y en la relación, si juzgas y criticas porque no tienes lo que quieres, estás olvidando que lo único que te hace falta es lo que tú no estás dando.

3.      Las Expectativas.

Si te haces montones de ilusiones y te quedas esperando a que todo suceda como quieres, mas no actúas, con seguridad te vas a decepcionar.  Nunca esperes sin hacer primero algo por lo que quieres.

4.      Las Preguntas.

Te inquietas, dudas, eres inconforme, haces reclamos a tu pareja en vez de hablar clara y serenamente con ella. La comunicación debe ser un instrumento de unión, pero cuando sólo sabes preguntar ¿por qué esto?, ¿por qué aquello?, ¿ por qué no cambias?, etc, etc, no estás siendo efectivo en tu manera de comunicarte.

Vamos a aprender que para resolver un problema en una relación, cualquiera que ella sea, debemos primero observarnos a nosotros mismos, aunque en apariencia el problema sea causado por la otra persona.

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