Category: vivir


Una reflexión…

Cada vez que pienses en las cosas
que últimamente han salido mal,
busca en tus recuerdos algo bonito
para que los problemas no pesen tanto.
Cada vez que te sientas solo,
piensa en cada persona que te hizo feliz,
pero no pienses por qué se ha ido.
En tu mente hay imágenes, palabras y cosas
que en este momento te hará bien recordar.
Búscalas…
si no estàn ahí, entonces estarán en tu corazón.
Recuerda tu primer beso, tu primer amor.
Piensa en tus hijos…
si no los has tenido, imagínalos.
Cree en tus sueños,
aún en aquellos que parecen imposibles.
Piensa en lo maravilloso que es
tener la oportunidad de pasar por esta tierra.
Es también un desafío, pues a cada paso que das puedes encontrarte con un obstáculo,
pero no lo veas como tal,
míralo como una oportunidad
para mejorar tu condición.
Si alguna vez caes, levántate y sigue adelante,
y siempre ten presente que tú eres especial.
Que no hay nadie como tú,
y que nadie te podrá igualar…
Que Dios te ama por siempre… y que con el amor
de El todo lo puedes lograr…
Nunca lo olvides
Anuncios

EL GUSTO DE VIVIR

Felices los que saben reírse de sí mismos, porque nunca terminarán de divertirse. Felices los que saben distinguir una montaña de una piedrita, porque evitarán muchos inconvenientes.
Felices los que saben descansar y dormir sin buscar excusas, porque llegarán a ser sabios.
Felices los que saben escuchar y callar, porque aprenderán cosas nuevas. Felices los que son suficientemente inteligentes, como para no tomarse en serio, porque serán apreciados por quienes los rodean. Felices los que están atentos a las necesidades de los demás, sin sentirse indispensables, porque serán distribuidores de alegría. Felices los que saben mirar con seriedad las pequeñas cosas y tranquilidad las cosas grandes, porque irán lejos en la vida. Felices los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio, porque su camino será pleno de sol. Felices los que piensan antes de actuar y oran antes de pensar, porque no se turbarán por lo imprevisible.
Felices los que saben callar y ojalá sonreír cuando se les quita la palabra, se les contradice o cuando les pisan los pies, porque la caridad comienza a penetrar en su corazón. Felices los que son capaces de interpretar siempre con benevolencia las actitudes de los demás, aún cuando las apariencias sean contrarias, pasarán por ingenuos, pero es el precio de la caridad. Felices los que saben reconocer al Señor en todo lo que encuentran, porque entonces habrán hallado la paz y la verdadera sabiduría.